• El viejo y el mar


    Autores: Ernest Hemingway
    Compartido por ISMAEL CASTILLO DURAN
  • Reseña

    Se trata de un hombre viejo, pescador en la Habana, Cuba, de nombre Santiago, que se hacía acompañar de un joven muchacho, sin embargo, los padres del muchacho le impiden que siga ayudando al viejo, no obstante el joven sigue acercándose al viejo, le hace compañía y lo ayuda en lo que puede. Cuando el joven Manolín visita al viejo Santiago, le hace compañía, hablan de cosas como si existieran, como de la atarraya que le presta al joven, misma que vendieron hace tiempo, o de la comida que va a degustar más tarde, dudando de calentarla o comerla fría, la cual, tampoco existe, solo son palabrerías de un par de amigos. Caminaban juntos y en el puerto se separaban. El viejo se hizo a la mar, como él le decía. Decía que cuando se trataba de una especie de ofensa los hombres se refieren como a una mujer, a la mar; pero cuando se trata de enfrentarle con la fuerza de una tormenta o simplemente retándolo, se refieren como a un hombre, el mar.

    Así fue como abandonó las costas y se internó en las aguas hasta más allá de los límites habituales, logró pescar un gran pez que lo obligó a una pelea de cuatro días y tres noches, aferrándose a su sueño, luchó varias veces contra los tiburones que trataban de arrancarle su presa, cuando logró volver a tierra firme era de noche y estaba tan cansado que apenas logró llegar a su choza y quedarse profundamente dormido, pero el joven al descubrir el esqueleto amarrado al bote, llora, tiene sentimientos encontrados, atrapó un gran pez, no un pez espada pero si un tiburón.
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